miércoles, 21 de septiembre de 2016

Mi banco de memoria II

Mis bisabuelos Felipe Vilas y Josefa Díaz Portillo
A mi bisabuelo Felipe no llegué a conocerlo. Mi padre, decían que era su vivo tetrato: Alto, espigado, muy rubio y con los ojos muy verdes. Los recuerdos que conservo de mi bisabuela Pepa, cuando acompañaba a mis padres a visitarla a su casa en El Palenque, siguen muy definidos en mi memoria: El pelo muy blanco recogido en un moño bajo. El rostro de rasgos fuertes que expresaba el carácter decidido y valiente de una mujer resuelta. En cuerpo esbelto, vigoroso, de piel muy blanca, enfundado en una bata azul marino con pequeñas florecillas blancas. Su voz, firme y de marcado acento granadino. Ahora, pasados casi sesenta años de aquellos recuerdos, continúo teniendo la sensación de no estar frente a una anciana, tal era la fuerza que irradiaba su figura.
Mis bisabuelos (Felipe Vilas Moreno y Josefa Díaz Portillo) se habían casado en Granada y habían tenido seis hijos: El mayor de ellos Enrique, mi abuelo y mis tíos-abuelos: José, Antonio, Carmen, Juan y Luís.
De la familia granadina solo recuerdo a una hermana de mi bisabuela: La "chacha" Carmen que alguna vez, sobre todo en verano, venía a visitarnos a Priego desde su residencia en Granada.
Que mis bisabuelos y sus hijos fueran a vivir a Priego de Córdoba se debió al deseo de establecerse por su cuenta; mi bisabuelo Felipe trabajaba en unos talleres granadinos dedicados a la construcción y reparación de carros, calesas y todo tipo de vehículos de transporte.
El contacto con los transportistas que hacían el servicio Granada-Priego, determinaron que mis bisabuelos escogieran Priego de Córdoba como el lugar más adecuado para ello y allí se trasladó mi bisabuelo, dejando al resto de la familia en Granada, para montar su casa y negocio.
Plaza del Palenque con el Pósito y el Teatro Principal
a finales del siglo XIX. Foto de García Ayola
(Fototeca de Enrique Alcalá Ortiz) 
El Palenque fue el lugar escogido para su taller de carrocería por la idoneidad del lugar. En el se ubicaba el Teatro Principal, el Pósito (Depósito municipal de cereales), la posada, llamada la del Marqués, herreros, talabarteros, arrieros y todo tipo de servicios relacionados con el transporte y los animales de tiro o de carga.
Llegó el momento en que mi bisabuela Pepa consideró que ya era demasiado tiempo el que llevaba su esposo solo en Priego y ella y los hijos en Granada y un buen día sacó a mi abuelo, catorce años contaba entonces, del almacén de maderas donde trabajaba de aprendiz y con sus otros cinco hijos, tomó el camino a Priego y en dos jornadas se presentó en El Palenque para reunirse con su esposo.
Con toda la familia ya en Priego, mis bisabuelos progresaron en el negocio familiar trabajando duro y según cuentan de sol a sol, sacando la familia adelante con dignidad, constancia y mucho esfuerzo. Mi abuelo Enrique entró a trabajar en el taller de ebanistería del maestro López (El Lucentino), luego de algunos años y siendo ya un maestro en el arte de trabajar la madera, montaría su propia carpintería en la calle Montenegro cuando casó con mi abuela (Carmen Montoro Serrano). Mi tío-abuelo Antonio continuó el oficio familiar de carrocería y montó su propio taller en el Santo Cristo cuando casó con mi tía Aurora; Junto el trabajaban en el taller sus hijos Encarnación y Felipe. Mis tíos-abuelos Antonio y Aurora fueron los padrinos de boda de mis padres y de bautizo, tanto mío como el de mi hermano Antonio y José Enrique.
Mis tíos-abuelos: José, Carmela, Juán y Luis siguieron solteros, viviendo y trabajando en la casa familiar del Palenque, junto a mi bisabuela, hasta el final de sus días.
Mi bisabuela Pepa enviudó joven y siguió dirigiendo la empresa familiar hasta que un día de primavera, en la feria de San Marcos, abandonó la vida y entregó su cuerpo a la tierra en Priego de Córdoba, el pueblo que fue su hogar y el de sus descendientes desde que a primeros del siglo XX decidiera prosperar lejos de su amada Granada.
(21/9/2016)

Felipe Vilas Moreno: Granada, 1869 - Priego de Córdoba, 13 de mayo de 1928
Josefa Díaz Portillo: Granada, 1871 - Priego de Córdoba, 18 de abril de 1960
Enrique Vilas Díaz: Granada, 1894 - Málaga, 14 de septiembre de 1976
José Vilas Díaz: Granada,____  - Priego de Córdoba, 7 de noviembre de 1969
Antonio Vilas Díaz: Granada, ____ - Priego de Córdoba, __ de ______ de 19__
Carmen Vilas Díaz: Granada, ____ - Priego de Córdoba, 20 de enero de 1981
Juan de Dios Vilas Díaz: Priego de Córdoba, 1910 - 26 de febrero de 2000
Luís Vilas Díaz: Priego de Córdoba, 19__ - 18 de septiembre de 1970

Mi agradecimiento a D. Juan Manuel Pérez Zamora por la localización de estos datos en el archivo del cementerio municipal de Priego de Córdoba.